miércoles, 5 de marzo de 2014

PalABraS quE Te gUArDo

Vaya putada esto de hablarnos lo justo para no querernos otra vez o no querernos más, o dejar de querernos. Mil veces al día me apetece contarte mil chorradas y es una mierda porque sólo tú las ibas a entender y sólo a ti tiene sentido contárselas.

Quisiera contarte que hoy hice una lista de la compra y que por arte de magia no la olvidé en casa, que conseguí echarlo todo en el carro sin mirarla ni una sola vez. Trakatrá! Sólo eran cinco putas cosas pero sé que sonreirías al saber que lo conseguí. Por eso sólo tú lo entenderías, por eso lo de putada.

Quisiera decirte que por fin me he hecho con Blade Runner pero que me la guardo para el domingo junto con el Jim Beam que toda la puta vida me va a recordar a ti. Y que recordé tu "sobrevalorada" cuando al volver a ver 21g me pareció una mierda.

Me gustaría decirte que podríamos ir a tu concierto del sábado y a mi Teatro del domingo, pero como nos estamos quitando de esta adicción, acabaremos yendo solos a nuestros sitios... Con lo que nos gusta la soledad y lo poco que soportamos no estar juntos, de ese modo tan nuestro.

¿ Los bichos raros se enamoran entre ellos? ¿Puede un perro verde amar a un hada sin alas? ¿Que una loca de los gatos pierda la cabeza por un hombre de despacho y zapatos naranjas?

Me gustaría contarte que hoy vi mi pan favorito, ese que tanto te gustó descubrir y supe que cada vez que lo veas te acordarás de mí y me inventé que algún día lo veremos a la vez y nos recordaremos en el mismo instante. Qué gilipollez, pero es que el amor es así de gilipollas.

He bebido un montón de agua hoy… Hasta eso quiero contarte y que sigo sin poder entrar al gallinero porque vienen todas las crestas en cuanto me acerco y me cago de miedo. No te rías, coño.

Quisiera poder contarte que me he jodido un hombro tratando de arreglar la vieja cocinilla, que no lo he conseguido y que seguiré cocinando en mi hornillo de camping imaginando que vienes a cenar.

Quisiera poder decirte que cada noche nos leo un rato en la cama, entre gatos negros y pardos y que el historial dice que ya nos estábamos amando antes de follar.

Hoy quiero decirte que te quiero, aunque no deba quererte, ni decirlo. Que a pesar de lo imposible, te voy a seguir queriendo hasta que sólo recuerde que te quiero cuando te piense, hasta que deje de pensarte porque te quiero.

Quisiera decirte que ojalá me olvides a la vez, para que ninguno salga perdiendo. 

Quisiera poder besarte, ahora, para no tener que decir nada.


-LaZeta-



martes, 4 de marzo de 2014

SoMoS [(s)EreS]

Somos un beso arrebatado(r) en la estación, el primer y único café sin pretensiones. Somos sonrisas de altavoz y manos que no se podían coger al pasear.

Somos la primera vez que vi la puerta de Alcalá, subida en ti.

Somos tu mano incontenible lamiendo mi culo al caminar. Somos cada pared de Madrid en la que me asaltaban tus besos, un polvo en los baños de palacio, la habitación robada en la que nunca me quitaste la ropa, cien cafeterías y un contenedor ardiendo.

Somos desayunos, de mi mano a tu boca, de tu mano a mis dientes. Somos la mirada indiscreta que me vio comerte los dedos.

Somos billetes de tren combinados, la noche de un despacho jadeante, tu cabeza entre mis piernas, mis arcadas, tus azotes, nuestros más.

Somos los niños que se miraban jugando a ser adultos, los adultos que se comportaban como niños... Somos la sonrisa que ahora tengo al recordarte.

Nunca fuimos. Somos. Y también somos las cañas que nunca echaremos en Malasaña, la noche que nos debemos y los casi mil orgasmos que quedaron pendientes.

Somos un concierto sin entrada, un perfume sin piel, el mar del fin del mundo sin nosotros. Somos el teléfono muerto y el calendario acabado a principio de año. Somos tu nombre cada vez que me corra, tu cigarro de después. 

Somos el fracaso del amor escondido, la soledad sin tu rutina, las horas que nos pensamos todavía. Somos el miedo a los demás, la burbuja indestructible que inventamos.

Somos lo que fuimos y lo que nunca seremos. Somos ayer y me invento que nunca seremos olvido.


-LaZeta-

NeCeSitO OdiO









Odiarte, es mi oración a ese dios para el que no existo. Odiarte sería mi salvación. 

Deseo tu crueldad impasible, tu mentira aunque sea mentira, tu rechazo inexistente…descubrir que con otros cuerpos te deleitas en tu cama, que otra piel resbala con la tuya, que otras piernas te abrazan, que no es mi deseo el único que calmas…

Imposible no desear cada beso, cada encuentro, cada combate animal en los que me embriaga perder yaciendo exhaustos, imposible sabiendo que éste es el único cuerpo que amaestras.

Me desgasta cada pálpito, lentamente, hasta la siguiente batalla… Si no pretendes cuidarme, si no vas a amarme, siembra el odio y hiéreme de muerte…

                                          … el animal domesticado no abandona jamás a aquel que le alimenta.


-LaZeta- (2011)

lunes, 3 de marzo de 2014

TieRRa MoJAda


Hoy se ha terminado lo que nunca empezó y me enloquece olvidar tu voz. Sabe dios que apenas recuerdo mi nombre y todo se borra a la velocidad del infinito en mi cabeza sin muebles.
Hoy ha terminado lo que nunca fuimos, lo que nos gustaría haber sido, incluso lo que nunca supimos que éramos. Hoy el miedo y lo que se acomoda tras la frente le han ganado la batalla a lo que se muere en el tórax.

Ya huele a nunca, y joder, nunca es tanto abismo que ni miro hacia donde estabas para no suicidarme en un grito que acobardaría al demonio.

Tras el silencio me he quedado hablando sola, con el olor de tu espalda lejana como único oyente sordo y he hablado mucho...tanto, que jamás volverás a oírme reír.

Es extraño no haber llorado hoy, con lo mucho que nos he llorado. Ni una lágrima mientras nuestros títulos de crédito se fundían en gris insalvable. Será que ya sé a que huelen las lágrimas que destilas de mi… será que ya nos daba por perdidos.

Se me da bien no pensar, tengo matrícula en eso… he querido guardarme el principio de tu ausencia para otro momento, como si se pudiese elegir...llenarme de aire. Y he salido a mi tierra a demostrarme por qué me muero por ti pero me moriría contigo. Cada tajo en los rosales dolías menos " No hay rosales que podar en Madrid " Odio las flores muertas, sin tierra, amarradas en un manojo de belleza efímera sin otro destino que el puto cubo de la basura.

He movido tierra, tanta que han salido las mágicas lombrices a protestar… Se ha puesto a gritar el aire… Se ha nublado el cielo "Alguien tendrá que llorar, niña. Alguien tendrá que limpiarte el humo de los pasos que no has dado" Y se ha puesto a llover con rabia de tormenta atormentada… Cada palada de tierra me devolvía el olor que ni soñáis en las ciudades. Otra más, pensaba… espalda abajo, lluvia, manos firmes, lluvia, acuchillando a cada golpe la tierra que, agradecida, se dejaba hacer, húmeda, tan débil, tan callada, tan legendaria, tan poco humana…

Ha llovido tanto sobre mi que tratar de limpiar las gotas chorreando por mi cara era pintármela de vida. No he querido parar, "no sabría vivir sin esto. Aprenderé a vivir sin ti". Cada paso cargaba más barro en las botas, cada hilo de agua por mi piel me limpiaba las dudas… Sin ensuciarme de tierra y lluvia me moriré, sin sombrero de paja en verano y las manos negras de atar cañas me moriré, sin el dolor a la noche de acarrear la leña me moriré…Porque aunque Madrid te tiene a ti, soy salvaje y nada puedo hacer por evitarlo. 

Desnuda, con el pelo empapado, ante la chimenea que tanto me ha escuchado hablarte, con los pezones calientes y la espalda todavía mojada y fría, te dedico este adiós. No tengo otro, aunque me estés odiando.

Ahora solo siento que toda mi cobardía no la traía el miedo al fracaso… ha sido esta libertad de animal planetario la que ha conseguido que hoy, termine lo que nunca empezó.


-MisMu-