lunes, 18 de marzo de 2013
maNChas de CaFé
Dudas con manchas de café.
Café de tres de la madrugada de un martes ácido que se hinca en el estómago.
Estómagos empachados de satisfacciones de oro plástico y cartón piedra.
Piedras, con las que tropezar descalza, que salto sin tan siquiera
mirarlas, evitando sentirlas, sin rasguños abiertos, sin olor a caricias.
Dudas con manchas de café y sabor a nunca.
Dudas escritas tras la frente, efímeras como una calada de victoria previsible, suspendidas solamente una noche en el universo neuronal de mi talento perdido.
Dudas con manchas de café que apestan a hijos que no acaban de nacer y pudren las entrañas, a las tres de la madrugada, de este martes ácido
y de cualquier otro martes
siendo de nadie
sin hacer a nadie.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Ójala no fueses...
Quisiera que fueras mentira
que no fueses
pues no
hallo otro modo
de respirar mañana.
Me encantaría que no me hubieses encontrado
que nuestros deseos no se hubiesen conocido
siempre extraños
siempre ausentes…
pero eres
y estás
y estás
Y queriendo no anhelarte
te permito
deshacer mi piel entre tus manos.
Con la redención de una vela
que para iluminar
que para iluminar
debe aniquilar su cuerpo
con ardiente mecha
hasta ese último aliento
con ardiente mecha
hasta ese último aliento
en el que ambas mueren.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Saciada...
Anestesiada la necesidad de sentirte
saciada la inanición de carne
la mente agradablemente saturada de anoche.
Ya no tengo frio
ya no tiemblan mis huesos ni se ahueca el alma
la duda se extingue
se rinde
sabedora de su derrota aunque consciente
de su próximo resurgir.
Desearte es un tormento que solo vos podéis sosegar
inconscientemente.
Ahora descansas
sin saber
que moriría porque mi cuerpo reposase junto al tuyo
y escuchases el murmullo de mi sangre.
saciada la inanición de carne
la mente agradablemente saturada de anoche.
Ya no tengo frio
ya no tiemblan mis huesos ni se ahueca el alma
la duda se extingue
se rinde
sabedora de su derrota aunque consciente
de su próximo resurgir.
Desearte es un tormento que solo vos podéis sosegar
inconscientemente.
Ahora descansas
sin saber
que moriría porque mi cuerpo reposase junto al tuyo
y escuchases el murmullo de mi sangre.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Camino a Siempre
y una vez allí me besases la frente y los ojos
y me devorases entre los jadeos y sudores
que hoy tan solo puedo robarte en mi recuerdo
mientras espero
paciente
un nuevo encuentro
volviéndome loca al imaginar
que es otro cuerpo el que te siente
otra saliva la que alivia tu sed.
Cierro los ojos, abrigo mi alma, calmo mi latir
y sonrío
sabiendo que a pesar de todo
esta madrugada volverás a necesitarme.
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